EE.UU. e Irán mantienen negociaciones históricas en Pakistán para sostener el alto el fuego
Delegaciones de Estados Unidos e Irán iniciaron en Islamabad conversaciones directas inéditas en décadas, con el objetivo de sostener un frágil alto el fuego en Medio Oriente tras semanas de conflicto que ya dejó miles de muertos y un fuerte impacto en la economía global.
El encuentro, que cuenta con la mediación de Pakistán, se da en un contexto de máxima tensión regional y marca un hecho diplomático poco habitual entre ambos países, sin relaciones formales desde la Revolución Islámica de Irán.
La delegación estadounidense está encabezada por el vicepresidente JD Vance, mientras que por Irán lidera el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf. Las negociaciones buscan consolidar una tregua de dos semanas, amenazada por las diferencias entre las partes y la continuidad de ataques en la región.
Entre los principales puntos en discusión, Irán planteó “líneas rojas” como compensaciones por los daños de la guerra, la liberación de activos congelados y garantías de cese definitivo de hostilidades. Por su parte, Estados Unidos insiste en limitar el programa nuclear iraní y asegurar la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
Este paso marítimo, clave para el comercio energético mundial, permanece parcialmente bloqueado desde el inicio del conflicto, lo que provocó un fuerte aumento en los precios del petróleo y el gas. En las últimas horas, fuerzas estadounidenses comenzaron tareas de despeje de minas en la zona, en medio de versiones contrapuestas con Irán sobre la situación operativa.
El conflicto, iniciado a fines de febrero, ya dejó más de 3.000 muertos en Irán, más de 2.000 en Líbano y decenas de víctimas en Israel y otros países del Golfo, además de graves daños en infraestructura regional.
En paralelo, la escalada continúa en Líbano, donde Israel mantiene ataques contra el grupo Hezbollah, aliado de Irán. A su vez, se espera el inicio de negociaciones directas entre Israel y Líbano en los próximos días, en un intento por contener la expansión del conflicto.
Pese a las expectativas, el clima de desconfianza persiste entre las partes. Desde Teherán advirtieron que responderán ante cualquier nuevo ataque, mientras que desde Washington reiteraron su intención de garantizar la libre navegación en la región.
Las conversaciones en Islamabad son seguidas de cerca por actores internacionales, en un escenario donde lo que está en juego no solo es el cese de la guerra, sino también la estabilidad energética y política a nivel global.

